El cine es mucho más que las películas y estas no terminan cuando corren los créditos. Es una industria inmensa que involucra a millones de personas: a quienes realizan las películas, los que las distribuyen, a quienes enseñan en las escuelas o talleres, los que se organizan para proyectar cintas en un bar o en una cafetería y, por supuesto, a nosotros, los espectadores.
Desde hace dieciséis años, el Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE), ha realizado la titánica labor de recopilar, año con año, todos los datos y estadísticas necesarias para comprender el complejo entramado de nuestra industria cinematográfica. Con este esfuerzo hemos podido visualizar —pero también entender de fondo— cuáles son los verdaderos retos y los grandes logros de nuestro cine. Todo de forma constante.
Hace algunas semanas se publicó el Anuario Estadístico del Cine Mexicano 2025 y, para conocerlo mejor, tuvimos la oportunidad de hablar con Rosario Lara Gómez —Coordinadora del Área de Investigación del Anuario— sobre los enfoques, procesos y avances de este esfuerzo.
Aquí pueden consultar el Anuario Estadístico del Cine Mexicano 2025.
“El Anuario constituye una herramienta fundamental para comprender el estado actual de la cinematografía y el audiovisual nacional”. Al hojearlo, cualquiera puede darse cuenta rápidamente de que no son solo gráficas y números fríos, hay un trasfondo social en cada página. Rosario menciona lo siguiente al hablar sobre qué es y cuál es la importancia de este registro: “Más allá de reunir datos, ofrece una visión integral de los procesos, actores, dinámicas y comunidades que configuran este sector en México. Entonces, la importancia de medir este sector tan importante radica en que se trata de una industria cultural y económica, y su medición necesita ser puntual y precisa”.
Y aunque actualmente pueda parecer una enorme, detallada y compleja recopilación, esto no siempre fue así. Cada año los enfoques se modernizan y los datos a los que se tiene acceso van en aumento, adaptándose a los tiempos. Lara nos explica: “En la primera edición se medían cerca de unas diez líneas de investigación; actualmente estamos midiendo más de veinticinco. ¿Cómo ha crecido? Por la dinámica tan cambiante del sector. Una arista muy relevante son las plataformas digitales. En el Anuario 2010, por ejemplo, ya medíamos ciertos pasos que tenía YouTube, la irrupción de internet como una ventana de acceso a contenidos cinematográficos y audiovisuales. Nuestros alcances estaban enfocados en saber qué papel o dónde estaba el cine mexicano dentro de esta transformación del ecosistema audiovisual”.

Aunque para muchos la primera década de los dosmiles se siente como si hubiera sido ayer, la realidad es que apenas queda rastro de ese mundo. Por lo mismo, no podemos medir ni analizar el cine de la misma forma. Rosario continúa: “Actualmente, las veinticinco líneas se componen ya de plataformas digitales, pero también de temas transversales a toda la publicación, como es el tema de género, por ejemplo. La participación de mujeres y hombres se evalúa ya en todas las aristas de medición del Anuario. Por ejemplo, en producción se determina o se contabiliza cuántas mujeres y hombres están involucrados en la producción de largos y de cortometrajes. Se hace el desagregado. Lo mismo para las aristas de distribución y exhibición, tanto mixta, comercial o cultural”.
Uno de los cambios más grandes que han ocurrido en estos años es la consolidación del streaming. Plataformas como Netflix llegaron para cambiar por completo la forma en la que consumimos cine: películas que hace 16 años hubieran sido grandes éxitos en taquilla, ahora se pueden ver en la comodidad de nuestra casa desde el minuto uno de su estreno y más de una vez si así lo decidimos.
Con ese modelo, es muy difícil conocer las cifras exactas de cuántas personas ven una película. Mientras que de manera tradicional los datos de boletos vendidos y taquilla de toda cinta son públicos desde su estreno, en el streaming solo podemos saberlo si es que la plataforma lo decide así y actualmente la única que proporciona cifras de manera anual es Netflix. “En realidad no es que proporcione datos, sino que desde hace tres años publican un reporte al que todos podemos acceder llamado ‘Lo que vimos’ (What We Watched). La información que Netflix empezó a publicar ahí son todos sus títulos y la cantidad de horas vistas que acumularon. Lo que nosotras hacemos para el Anuario es tomar ese reporte e identificamos el origen de todos y cada uno de los contenidos de la plataforma. Y a partir de ahí sacamos los cálculos de todo lo que tiene que ver con México”.
Para darnos una idea de la labor que se hace desde el Anuario para descifrar este ecosistema digital, Lara nos cuenta: “En su reporte (Netflix) abarca más de 16,000 títulos que registraron más de 95,186 millones de horas vistas en todo el planeta. Nosotros separamos todos esos 16,000 y los categorizamos por países, por regiones y separamos todo lo mexicano. Pero la metodología con la que medimos plataformas es muy independiente de lo que puedan o no aportar esas mismas plataformas. De hecho, el capítulo de la parte de Netflix está en un apartado especial que se llama ‘Estudio de caso de Netflix’, y todo lo demás se hace con esta metodología. Ninguna de las otras plataformas proporciona datos. Sin embargo, la metodología del Anuario está cimentada en un proceso independiente. Nosotras capturamos todos los catálogos de todas las plataformas activas como un usuario o usuaria promedio, y ya con esos registros calculamos cuánto porcentaje de cine mexicano hay, de qué otros países y qué tipo de contenido circula”.

Algo que ha cambiado, y para bien, en estos 16 años, es la variedad de voces que poco a poco se han ido apropiando del cine mexicano. Cada vez tenemos propuestas y visiones más diversas que nutren de riqueza y color a nuestras historias. Por lo tanto, el Anuario también ha evolucionado para reflejar esta gama tan amplia de identidades. “Lo que se produce lo vamos clasificando por temáticas a las que llamamos ‘de diversidad’. Entonces, por ejemplo, revisamos la sinopsis, revisamos las películas y categorizamos si tiene temáticas de perspectiva de género, si toca temas de discapacidad, de diversidad sexual, de pueblos indígenas o afrodescendientes. Respecto a los contenidos, hacemos un análisis muy exhaustivo y en el Anuario se publica, por ejemplo, cuántas películas de temáticas de perspectiva de género hay”.
El Anuario nos ayuda a darnos cuenta de que el cine, extra a la taquilla, es una industria movida por cientos de engranajes que operan en conjunto. “Es un instrumento que refleja todos los ámbitos, actores y comunidades que están involucrados y que mantienen activo este ecosistema audiovisual cinematográfico en el país”, comenta Rosario. “Hablar solo de salas de cine o enfocarse solo en la taquilla es una visión sesgada del ecosistema actual. Yo invitaría a revisar otro tipo de alcances que el Anuario presenta como actores o como entes activos, como son los espacios alternativos de exhibición, los festivales, las actividades formativas. El Anuario parte de una visión de acceso a derechos culturales. Por eso también nos interesa medir la parte comercial porque es una industria, pero también aristas como lo alternativo. Todas aquellas ventanas donde la gente puede acceder a ejercer sus derechos culturales cinematográficos o audiovisuales”.
Nosotros como audiencias, tenemos el derecho de saber exactamente qué es lo que está detrás de lo que vemos y participar de forma activa en esta pasión que compartimos. En esta plática con Rosario Lara recibimos, entonces, una invitación no solo a consultar este material sino también a reconocer nuestro papel en el ciclo vivo del cine: “Yo les invitaría a que consulten el Anuario y vean todas las ventanas que existen para poder acceder a este derecho.”, finaliza Lara.
En su decimosexta edición, el Anuario se deja ver de nuevo como la herramienta perfecta para involucrarnos desde distintos puertos en el hacer y el quehacer del cine de nuestro país. Conocer mejor nuestro papel como espectadores, saber qué vemos y atrevernos a cuestionar el por qué. Así, podremos comprender un poco mejor nuestro cine y, en el proceso, a nosotros alrededor de él.
Aquí pueden consultar el Anuario Estadístico del Cine Mexicano 2025.

Entrevista exclusiva con Rosario Lara, Coordinadora del Área de Investigación del Anuario Estadístico del Cine Mexicano, realizada en el mes de mayo de 2026.
Triana Sofía Solano Castro
Mi nombre es Triana Solano, soy estudiante de octavo semestre en comunicación, cuento con experiencia en creación de contenido, realización de reportajes y soy fotógrafa independiente. Me interesa mucho el cine independiente, la ilustración, la música y los movimientos sociales.

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